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Dos horas para seguirle los pasos a la guerra en 1917

  • Dos soldados británicos son enviados a una misión de alto riesgo. La película sigue sus pasos durante una noche, lo que le da continuidad, inmediatez y tensión a la producción. FOTO cortesía
    Dos soldados británicos son enviados a una misión de alto riesgo. La película sigue sus pasos durante una noche, lo que le da continuidad, inmediatez y tensión a la producción. FOTO cortesía
Por ronal castañeda | Publicado el 23 de enero de 2020
en definitiva

1917 es una de las mejores películas del año. Lo confirman los premios, los críticos y la taquilla. La cinta bélica ha encabezado la asistencia a salas de cine en E.E. U.U. y llega a Colombia hoy. Pistas para verla.

El director Sam Mendes entendió qué es el combate gracias a su abuelo, cuando este le contó de sus experiencias en la Primera Guerra Mundial. La historia bélica 1917 es una cinta sobre los “sacrificios de esos hombres y el significado de creer en algo más grande que la vida misma”, dijo el cineasta en sus notas de producción.

La película, que se estrena hoy en salas, es una visión histórica de la Primera Guerra Mundial. Narra el recorrido de dos soldados británicos que deben cruzar el territorio enemigo para entregar un mensaje que podría salvar a 1.600 combatientes.

Se ha hablado de este largometraje desde la entrega de los Globos de Oro el pasado 5 de enero, cuando ganó sorpresivamente las más importantes categorías. Se quedó con el galardón a Mejor película por encima de El irlandés, Érase una vez... en Hollywood y Joker. También se eligió como Mejor director a Mendes, autor de Belleza americana, superando a maestros como Quentin Tarantino y Martin Scorsese.

La cinta tiene 10 nominaciones a los Oscar. Es una de las favoritas para esos premios.

El relato

Sam Mendes ubicó esa guerra histórica, que dejó cerca de 17 millones de muertos, en un territorio europeo sin nombre. Se basó en las experiencias que vivió su abuelo, Alfred Mendes, y, entre ellas, recreó la historia de un mensajero con un recado para llevar.

Fue reescrita y adaptada para el largometraje de ficción –basado en una idea real–.

El profesor Oswaldo Osorio explica que todas las películas bélicas son “alegatos contra ellas, es decir, son pacifistas”. En 1917 sucede igual, la proeza fue que el director quiso acompañar con su cámara, cada paso y respiración de los soldados en la guerra, pasando el conflicto de ellos al espectador.

Técnica

Se filmó en planos secuencia (sin cortes), un formato que da apariencia de continuidad. El día de su estreno en EE.UU., el 25 de diciembre, la crítica de la BBC Caryn James comentó que Mendes quería aumentar “la tensión” y la sensación de “inmediatez” de los sucesos, de manera que el público se sintiera involucrado.

El analista Jerónimo Rivera señala que es una “destreza técnica presentarla en un plano secuencia... implica una gran coreografía de todo el equipo, una preproducción con ensayos para que funcione exactamente en el tiempo”. El resultado: se ven dos “falsos planos secuencia”, solo hay un corte fundido a negro en la mitad de la cinta. Se llaman falsos porque no son filmados así sino que se crea el efecto que da esa sensación de grabación continua, como hizo Hitchcock en La soga, en 1948.

El director

En 1998 el británico Sam Mendes dirigió Belleza americana con la que ganó los Oscar a Mejor director y Mejor película, varios Globo de Oro y el Premio del Sindicato de Directores de Cine. Su carrera en el séptimo arte (ver recuadro) ha sido acompañada con obras de teatro como Shrek, el musical, Charlie y la fábrica de chocolates y Ricardo III.

El crítico Oswaldo Osorio considera a Sam Mendes un director con diversidad: “Con Belleza americana supo hacer una cinta comercial con toques independientes. Luego, hizo cine de género con Camino a la perdición (gángsters), un filme intrigante y sofisticado”.

Considera que la mejor adaptación de James Bond es Espectro porque el protagonista se cuestiona a sí mismo y al género. No lo llama un autor “en cuanto a un estilo y un universo definido”, pero comenta que no tiene película mala.

En 1917, los dos soldados –Blake y Schofield– hacen un recorrido a contrarreloj y, en medio de trincheras y granjas abandonadas, atraviesan pueblos en llamas. Como no hay cortes dentro de las escenas, el espectador tampoco puede alejarse de la misión. Quiera o no, está en el campo de batalla .

Contexto de la Noticia

Ronal Castañeda

Periodista. Estudiante de maestría en Estudios y Creación Audiovisual.

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