Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
Los académicos estudian desde hace años la relación de los nombres con sus dueños.
Lo decía Gabriel García Márquez en el primer capítulo de Cien años de soledad: “El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”.
Los nombres facilitan enormemente el referir cualquier cosa, sobre todo si no está al alcance del dedo, y estos, explica el lingüista y docente de la Escuela de Idiomas de la universidad de Antioquia, John Jairo Gómez Montoya, surgen de la necesidad que tienen los hombres para identificar y clasificar a las personas, los animales, lugares y objetos.
“Sin los nombres propios nos podríamos perder, incapaces de orientarnos entre la multitud de individuos, seres y lugares, en el tiempo y en el espacio”.
Además, los nombres permiten utilizar muchas menos...