Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
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La mujer que lo trajo al mundo, doña Aracelly, guarda como un tesoro la medalla que el antioqueño logró en Londres-2012, y la cual cambió la percepción del ciclismo colombiano. En el plano Rigo se hizo fuerte como en la alta montaña para ganar una plata que se considera como un oro.
En una camioneta del cuerpo de bomberos de Urrao, Rigoberto Urán recorrió las calles en las que de chico empezaba a ganar kilómetros en sus piernas montado en cicla y dándole suerte a quienes lo buscaban para que les anotara números de tres y cuatro cifras en un talonario.
Muchas de esas personas, y otras más, vestidos de sombrero y ruana, le dieron un inolvidable recibimiento en el parque de la población, donde una pancarta grande, colgando en la fachada de una casa hecha de bareque, de dos pisos, y con las ventanas y puertas pintadas de verde y amarillo rezaba: “Bienvenido campeón, lograste una medalla de plata que vale oro”.
Tal vez ser abrazado por grandes y niños, dar autógrafos, ser perseguido como un actor de cine pero también darle una alegría a su pueblo, que estuvo azotado por la violencia a finales de los 90 y comienzos del año 2000, la misma que le arrebató a su padre, son muchos de los recuerdos que no se borran de la mente del ciclista antioqueño, quien ahora, donde llega, es...