Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
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El recuerdo de aquel 29 de julio de 2001 permanece intacto para los protagonistas. Fue un torneo perfecto.
Antes de comenzar la Copa América de 2001, el profesor Francisco Maturana le dijo a los 23 protagonistas que esperaba que ese torneo “les dejara una casa propia”.
Y Andrés Orozco, quien con 22 años integró el equipo que jugaba como local en el certamen, recuerda con agrado que esas palabras fueron una motivación extra: “tenía un mensaje de unión que nos hizo invencibles. No sentíamos presión, siempre íbamos juntos e ilusionados por lo mejor”.
Trasegaron un camino en el que el país les pedía una alegría porque se vivían años de dificultad.
Con cinco victorias, ningún gol en contra y diez a favor, accedieron a la final ante una complicada Selección mexicana.
Por eso, el 28 de julio los nervios ya empezaban a jugar su papel, pero en la cena de esa noche, relata Orozco, los líderes como Óscar e Iván Córdoba tomaron la vocería y dieron un discurso que subiría la confianza.
El día de la gloria
Roberto Carlos Cortés, el lateral izquierdo que pertenecía al DIM, pasó la noche durmiendo cómodamente....