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Colombia, con calor y humedad, pero sin el fervor barranquillero

  • Esta vez el estadio Metropolitano de Barranquilla estará vacío. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
    Esta vez el estadio Metropolitano de Barranquilla estará vacío. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
  • FOTO COLPRENSA
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  • FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
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Wilson Díaz Sánchez | Publicado el 09 de octubre de 2020

Barranquilla es considerada un fortín para la Selección Colombia, pues desde que el equipo nacional la eligió como sede para las eliminatorias mundialistas los buenos resultados le han sonreído, excepto una vez.

La denominada “Casa de la Selección”, con el calor de su gente y unos factores climáticos que favorecen a nuestros jugadores, vio salir triufante a la Tricolor en su camino a los mundiales de Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-98, Brasil-2014 y Rusia-2018. Solo se falló allí en la ruta hacia Alemania-2006.

Cuando los dirigentes decidieron cambiar y realizar los partidos clasificatorios para Corea y Japón-2002 en Bogotá, y Sudáfrica-2010 en esa misma capital y Medellín, la casilla se esfumó.

Francisco Maturana fue el hombre que en 1989 propuso a la capital del Atlántico como sede y, con el respaldo en ese entonces del presidente de la Federación, León Londoño Tamayo, se estrenó el 20 de marzo con una victoria 2-0 sobre Ecuador.

“Pacho” dice que Barranquilla tiene una energía especial y por eso estuvo allí también en la primera fase de la Copa América de 2001, la única que ha ganado Colombia. “Pasar por las calles en el bus y ver a los obreros y a toda la gente levantando su mano con banderas y animando, eso nos llegaba al corazón y nos generaba un compromiso adicional”, ha dicho el estratega.

Además de ese ambiente que comenzaba a la par con las concentraciones, estaba el día de los partidos, con 50 mil hinchas vestidos de amarillo que colmaban las tribunas del Metropolitano. Un marco que, infortunadamente, no se podrá apreciar este viernes (6:30 p.m.) en el duelo ante Venezuela, en el arranque del camino hacia Catar-2022.

Tribunas vacías

Las medidas de bioseguridad por causa de la pandemia del coronavirus impidirán que haya gente en las tribunas, aunque en las calles no ha mermado la pasión de los barranquilleros, que lamentan tenerse que perder el espectáculo en vino y en directo, y las restricciones para ver de cerca a los ídolos.

La pregunta que surge ahora, cuando se jugará a puerta cerrada, es si ¿actuar en Barranquilla es una ventaja para la Selección?

El exzaguero Andrés Orozco, quien hizo parte del colectivo campeón de la Copa América, valora el respaldo de la fanaticada y dice que esa presión que ejerce el público sobre el rival influye mucho, como sucede en todos los estadios en tiempos normales, pero según él, los factores determinantes son el clima y la humedad.

“Así como cuando uno va a jugar con Bolivia en La Paz, o con Ecuador en Quito, la altura afecta demasiado”, añade.

John Hernández, preparador físico del Envigado, al resaltar a los barranquilleros como “excelentes anfitriones” y reconocer que han sido claves en las campañas pasadas, coincide con Orozco en que el clima “nos favorece y es más complicado para los de afuera, en especial para los del sur, sobre todo cuando se juega a las 3:30 de la terde”.

Para mirar con lupa

Esta vez el duelo con Venezuela será a las 6:30 p.m. y como dice el especialista en entrenamiento deportivo Víctor Gaviria, que fue preparador físico del Junior, a este rival no le afecta tanto el clima, así como sucede con los brasileños que sufre más en la altura.

“Anteriormente, en los procesos de Maturana y Bolillo Gómez se sacaba una ventaja mayor porque la mayoría de jugadores era de acá, y trabajaban mucho tiempo adaptándose”.

El equipo de Carlos Queiroz apenas llegó a la ciudad este lunes y un porcentaje alto de sus integrantes viene de jugar en Europa, y están poco habituados a esta temperatura.

Por eso no le sorprendió que el técnico haya pedido jugar a las 6:30 p.m. cuando, de todas maneras, “se siente un sofoco impresionante, y si se le echa agua a la cancha el vapor es complicado”.

Gaviria señala que es innegable que hará falta la afición en las tribunas porque esta presiona a los rivales y a los árbitros, y empuja en los momentos difíciles. Lo importante, coinciden, es comenzar ganado, luego de superar los escollos de la pandemia.

Posible alineación:

Wilson Díaz Sánchez

Comunicador social periodista de la U. de A. Sigo el fútbol profesional y aficionado, la gimnasia, el voleibol y las otras disciplinas del ciclo olímpico. Redactor de El Colombiano


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