Ciento cuatro años antes los voceadores de prensa anunciaban por las calles de Medellín la aparición de un modesto bisemanario promovido por don Francisco de Paula Pérez y que, desde su propio título, comunicaba su vocación nacional: “El Colombiano”.
El país intentaba en ese entonces superar las heridas que había dejado la Guerra de los Mil Días, la separación de Panamá y la dictadura de Rafael Reyes. Desde la Presidencia de la República el antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, a través del llamado Republicanismo, proclama la necesidad de formar un Estado moderno, pese a la furibunda oposición de las alas más radicales de los partidos tradicionales. En su lucha contra toda forma de fanatismo, Restrepo escribía: “En todo hombre debe prosperar,...