Ella se paró firme y dijo no al seleccionado en los Panamericanos, porque no compartía algunas directrices de la natación nacional.
Mónica Sarai Arango, una de las mejores nadadoras sincronizadas del país había armado “rancho aparte” en lo deportivo, para no seguir el camino del retiro, sino el de su mejoría, pero en el campo internacional de la competencia acuática.
Esa férrea decisión con la que ha enfrentado su vida deportiva y personal, la llevó a conseguir una medalla de plata en el U.S. Open de E.U., celebrado el pasado fin de semana en Henderson, Nevada.
Primera en el solo técnico y segunda en el solo libre, conjunción de pruebas que sumadas le brindaron la presea de plata que premió su empeño individual y el deseo de superación, que impulsa aún más su preparación con miras a los Juegos Nacionales, a los que irá por el oro.
La rubia de 20 años, que hace el segundo y tercer semestres de Ingeniería Electrónica en la U. de A., le puso norte a su destino deportivo con el viaje a varios fogueos internacionales que le aseguren el sostenimiento del nivel, con la colaboración de la Liga de Natación de Antioquia, ese por el que ha luchado en forma estóica al lado de sus compañeras de equipo y de la entrenadora paisa Paula García.
“Yo renuncié a integrar el seleccionado de mayores de Colombia a los Juegos Panamericanos, porque no estuve de acuerdo con algunas directrices. A E.U. fui sola, sin nadie a mi lado -su manejadora afrontó un inconveniente de visa-, para que corrigiera mis movimientos. Sin embargo, la delegación de Quebec me dio una mano. Allí conocí gente importante del nado sincronizado mundial y me prestó colaboración”, cuenta la nadadora, quien aspira a estudiar Sicología de forma paralela en el Alma Máter.
Mónica sigue, paso a paso, la actualidad del nado y considera que Rusia, Canadá, España y China librarán su batalla deportiva en los Olímpicos, a los que no clasificó. Pero la meta de Sarai está en Brasil-2016.
Pico y Placa Medellín
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