Tras una intensa persecución a una lancha go-fast, por una zona cercana a la isla de Serrana, en el mar Caribe colombiano, unidades de la Armada Nacional y una unidad aérea norteamericana decomisaron más de una tonelada de clorhidrato de cocaína.
De acuerdo con un comunicado, la lancha fue detectada por una unidad aérea de Estados Unidos, que inició la operación de interdicción marítima. Tras dar aviso a las autoridades colombianas, se desplegó una fragata, varias de sus unidades de reacción rápida, al igual que un helicóptero, para detener la lancha ilegal.
Al notar la presencia de las unidades marítimas y aéreas, los tripulantes de la embarcación ilegal emprendieron la huida y lanzaron al mar los bultos que transportaban. La droga fue recuperada por la Armada Nacional y transportada hasta la isla de San Andrés, en donde fue puesta a disposición de las autoridades competentes.
El alcaloide encontrado en los bultos fue sometido a la Prueba Inicial Preliminar Homologada (Pipa) por parte del CTI de la Fiscalía, y dio como resultado clorhidrato de cocaína de alta pureza. Esta droga, cuyo peso neto alcanzó los 1.120 kilos, tendría un valor superior a los treinta millones de dólares en el mercado negro internacional.
Solo en octubre, la Armada ha logrado la incautación de 2.877 kilos de cocaína.