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HISTÓRICO
El TLC con Chile ¿Solo para exportación?
Francisco Javier Arias R. | Publicado el 24 de agosto de 2009
El Tratado de Libre Comercio con Chile fue suscrito el 27 de noviembre de 2006 en Santiago de Chile, lo aprobó el Congreso de Colombia mediante Ley 1189 de 2008 y entró en vigencia el 8 de mayo de 2009. Sin embargo, muchos empresarios aún siguen sin recibir sus beneficios.

El 14 de julio empezó el calvario, que aún no termina, del señor Mario Velásquez Cañas, del Grupo Velásquez Peláez S.A. (representante de varias empresas chilenas), para importar vinos y dulces desde ese país.

Ese día recibió de la empresa chilena Viña Carta Vieja toda la documentación protocolizada y apostillada por el Consulado y la Embajada de Colombia en Chile y la envió al Invima (Instituto para la Vigilancia de Medicamentos y Alimentos), en Bogotá, donde le indican que debe acudir al Ministerio de Relaciones Exteriores a que certifiquen que lo apostillado por sus dependencias en Chile (Consulado y Embajada) sí es genuino.

Sin embargo, la cita en el Ministerio de Relaciones Exteriores se la agendan para el 21 de julio, donde, luego de pagar 15 dólares en la Embajada de Colombia en Chile, le dicen que debe pagar otros 20.000 pesos y 15.000 pesos adicionales por cada apostille sobre 16 documentos. Sigue en la fila, pero se acaban los turnos y recibe un número de teléfono para concretar una nueva cita que, luego de varias llamadas infructuosas, la logra para el 27 de julio, pero se la postergaron para el 28, día en que solo logra que le certifiquen 11 de los 16 certificados. "¡Por Dios! Llevamos desde el 14 de julio tratando de que nos certifiquen lo certificado", se lamenta el señor Velásquez. "Llevamos un año haciendo negocios con Chile, y el TLC mejora en aranceles pero no en tramitología".

Asimismo, se queja del trato recibido en el Invima y en la Cancillería, pero destaca el apoyo de Proexport y Prochile, los organismos encargados de promover las exportaciones de cada país.

"En vez de encontrar ayuda, lo único que uno encuentra es a funcionarios poniendo el palo en la rueda... Con el TLC pensé que habría alguna mejoría, pero no veo mejoría en nada, por lo menos en los mandos medios", dice el empresario.

Trámites sin respuesta
EL COLOMBIANO recibió su inquietud y la tramitó con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. La recibió el director de Comercio Exterior, Rafael Torres Martín, quien dijo que el tema no le compete a esta cartera, que no apostilla los documentos porque es una labor que le corresponde a la Cancillería. Sin embargo, le dio paso a la inquietud al Invima, específicamente al director de Quejas y Reclamos, Alvaro Polo.

Consultado sobre el trámite de la inquietud y la respuesta que reclama el empresario, el señor Polo dijo que ya fue radicada la queja ( que quedó identificada con el número 09076299) ante la Subdirección de Alimentos y Bebidas Alcohólicas del Invima y, ante el requerimiento de este diario por tener una respuesta más precisa, informó que hoy mismo le darían respuesta al importador.

"En el Invima nadie responde nada, el que sí respondió algo fue el Ministerio de Relaciones Exteriores, aunque solo se refiere a las citas pedidas, no al problema de los turnos y a la falta de respuestas a las llamadas telefónicas... No dicen nada del por qué y para qué tanta apostillada, que es lo que se me hace inútil. Bastaría con creerles a los funcionarios que tienen en Chile y evitar tanto trámite", dijo ayer el señor Velásquez Cañas.

Mientras tanto, el vendedor chileno (Viña Carta Vieja) también se quejó ante el importador por la demora en los trámites de importación y dice que prefiere hacer negocios con Europa y otros mercados, "por las demoras y los costos que ello implica".

"¿TLC con Chile? Así no se puede", dice el señor Velásquez, quien ya está cansado de tantos trámites, pero no se resigna a dejar de lado sus operaciones de comercio exterior. "En muchas entidades oficiales -Invima y Cancillería- no tienen idea de qué es servicio y, mucho menos, de qué es un TLC", agrega.