El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, dijo este martes que el gobierno librará una batalla en dos frentes contra la crisis financiera más grave de las últimas siete décadas, en tanto la Reserva Federal ampliará un programa clave de préstamos hasta 1 billón de dólares.
Los inversionistas, sin embargo, parecieron rechazar el plan más reciente del gobierno. El índice industrial Dow Jones bajaba alrededor de 275 puntos luego del mediodía, mientras los papeles de las emisoras financieras arrastraban al resto del mercado a la baja.
La reacción reflejó las crecientes preocupaciones de Wall Street sobre la capacidad del gobierno para reavivar el sector bancario.
Las medidas anunciadas el martes son parte de la reforma del muy criticado plan de rescate financiero del gobierno.
La Fed señaló que ampliará el programa, actualmente de 200.000 millones de dólares, hasta 1 billón. El programa, que aún no está en vigencia, busca recaudar más recursos para el crédito al consumidor y los préstamos a los pequeños negocios.
La Fed indicó que el programa también se extenderá al vapuleado mercado inmobiliario y ciertas hipotecas para vivienda.
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, afirmó que el nuevo plan aplicará toda la fuerza del gobierno federal en sociedad con el sector privado.
"Ahora mismo están dañadas partes críticas de nuestro sistema financiero", afirmó Geithner al develar el nuevo plan. "En lugar de catalizar la recuperación, el sistema financiero está trabajando contra la recuperación y esa es una dinámica peligrosa que necesitamos cambiar", advirtió.
Geithner sostuvo que la pérdida de tres millones de empleos el año pasado, y otros 600.000 en el mes pasado subrayan la urgencia de la acción gubernamental.
"Es esencial que cada estadounidense entienda que la batalla por la recuperación económica debe lucharse en dos frentes", declaró Geithner en un discurso en el Departamento del Tesoro donde develó el nuevo plan del gobierno de Barack Obama.
"Tenemos que arrancar tanto la creación de empleos como la inversión privada y debemos hacer que los créditos a los negocios y las familias fluyan de nuevo", sostuvo.
La meta
El nuevo plan extendería grandemente los esfuerzos para desatascar los mercados crediticios, que proporcionan préstamos a consumidores y negocios. El financiamiento para este esfuerzo se quintuplicará al pasar a 100.000 millones de dólares.
Si se usara un total de 100.000 millones de dólares del fondo de salvamento, sería suficiente para apoyar un apoyo financiero adicional de un billón de dólares a través de un programa de la Reserva Federal que fue anunciado en noviembre pero que todavía debe empezar a operar.
El gobierno de Obama también reveló que el programa se extendería más allá de los empréstitos al consumidor y a negocios pequeños para proporcionarle ayuda al golpeado sector comercial de bienes raíces.
Las autoridades federales anunciaron asimismo un programa para crear una asociación entre el gobierno y el sector privado para conseguir inversionistas privados que compren activos tóxicos que están afectando actualmente los balances generales de los bancos.
Geithner dijo que comprende que el tamaño del rescate financiero representó un compromiso enorme, pero subrayó que muchas de las cantidades serán préstamos y garantías crediticias, lo que significa que el gobierno verá reembolsados los fondos al final.
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