El disidente cubano Guillermo Fariñas, que realizó una huelga de hambre y con alimentación artificial de 134 días, regresó a su casa este jueves.Una familiar de Fariñas, que no se quiso identificar, dijo a la agencia AP que Fariñas regresó a su casa "medio caminando, con un bastón pero medio tambaleando".
Además aseguró que el disidente de 48 años "se siente bien de ánimo".
Fariñas, residente en la ciudad de Santa Clara, a unos 300 kilómetros al este de la capital, comenzó una huelga de hambre en febrero durante la cual rechazó comer o beber, pero aceptó la hidratación y alimentación por vía venosa.
El activista pedía la liberación de una decena de presos políticos que se encontraban enfermos.
El pasado 8 de julio Fariña depuso su protesta y tomó su primer vaso de agua, en respuesta al anuncio de liberaciones de reos políticos tras las negociaciones entre el gobierno de Cuba, la Iglesia Católica de la isla y la visita del canciller español, Miguel Angel Moratinos.
Desde entonces y hasta la fecha 20 presos políticos fueron liberados y viajaron a España con sus familiares, en tanto uno recibió una visa humanitaria del gobierno de Estados Unidos y el miércoles llegó a Miami para recibir tratamiento médico.
Fariñas fue ingresado el pasado 11 de marzo en la sala de cuidados intensivos del Hospital de Santa Clara, después de sufrir dos colapsos que lo dejaron inconsciente cuando todavía se encontraba en su casa de Santa Clara.
A lo largo de una década el disidente realizó más de una veintena de estas medidas incluyendo una de 251 días en 2006.
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