HISTÓRICO
Fiscalía investigará casas de pique en Buenaventura
Colprensa | Publicado el 05 de marzo de 2014
Un grupo de investigadores especializados del CTI de la Fiscalía llegó a Buenaventura para indagar las denuncias sobre las llamadas casas de pique en ese municipio.
 
Los expertos, quienes ya tendrían ubicados los sectores en los que se están realizando los descuartizamientos, fueron llamados tras las versiones de la existencia de estos lugares, que han sido denunciadas por la Iglesia Católica, a través de monseñor Héctor Epalza, y otras organizaciones humanitarias.
 
También han sido tenidos en cuenta los testimonios de familiares de las víctimas y de las comunidades aledañas a los sitios en los que ocurren estos homicidios, así como el registro de los levantamientos de los cadáveres.
 
Se cree que las llamadas casas de pique están ubicadas en sectores de baja mar de los barrios Viento Libre, Muro Yusti y Alfonso López de la zona insular, y en Pampalinda y San Francisco de la parte continental, así como en las comunas 12 y 15.
 
Uno de los últimos casos de homicidio en Buenaventura es el de Elmer Rubián Marín, quien según algunas versiones intentó escapar de sus agresores y gritó en reiteradas ocasiones que lo iban a 'picar'.
 
Marín, de 26 años y quien era vendedor de celulares, fue asesinado a pocos metros de su vivienda en el barrio Modelo. El hombre cargaba un maletín con seis celulares en el momento de su muerte. Al parecer, los agresores de Marín pretendían llevarlo hasta una zona cerca de los esteros para desaparecer su cadáver.
 
El problema de la identificación
Los desmembramientos en Buenaventura han ocasionado que muchos de los cadáveres encontrados no puedan ser identificados, por lo que algunos pasan meses enteros en las instalaciones de Medicina Legal.
 
Ante esto, ocho personas que aún no han sido identificadas fueron enterradas en el municipio con apoyo de la Secretaría de Gobierno, para así descongestionar la morgue.
 
Las exequias se realizaron luego de realizar las diligencias que permitan una posterior identificación de estas personas, algunas de las cuales fueron descuartizadas. Otros correspondían a presuntos miembros de grupos armados que murieron en combates en el Chocó.
 
Este año, la situación no parece mejorar. De los 20 desaparecidos denunciados en el puerto desde que comenzó el 2014, solo dos han sido encontrados.
 
Uno de ellos es un estudiante del Sena, Alexander Mina, cuyo cadáver apareció con la cabeza cercenada en el sector de La Cueva de Rolando del barrio San Francisco.
 
Días después fue encontrado en el barrio Vistahermosa el cuerpo en estado de descomposición de Milton Mosquera Ibargüen, de 35 años.
 
Mosquera, quien era ayudante de un colectivo y lavaba carros, había desaparecido el 18 de febrero en el barrio Las Palomas. Al parecer, fue asesinado de varios impactos de bala.
 
Aunque las autoridades no han dicho cuáles serían los móviles de su homicidio, se cree que podría tratarse de otro caso de cruce de las llamadas 'fronteras invisibles' que han impuesto las bandas criminales en el puerto.