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HISTÓRICO
INNOVANDO EN LA COMPLEJIDAD ( I )
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    INNOVANDO EN LA COMPLEJIDAD ( I ) |
Por JUAN CAMILO QUINTERO MEDINA | Publicado el 20 de octubre de 2014

La Leishmaniasis es una enfermedad que actualmente se encuentra en más de 90 países del mundo, cerca de 350 millones de personas tienen riesgo de infección y cada año se infectan alrededor de 2 millones, sobre todo en zonas rurales. La Leishmaniasis, a pesar de estas alarmantes cifras y de los inmensos riesgos para la vida que implica su contagio, se encuentra entre las llamadas "enfermedades olvidadas", que es como se catalogan aquellas dolencias que, por lo general, no son rentables para las grandes farmacéuticas y por lo tanto no son de su interés. No hay que olvidar que hoy día buena parte de la investigación para encontrar nuevos tratamientos y medicamentos está atada a las decisiones de las casas farmacéuticas, que muchas veces imponen el ritmo y priorizan dependiendo de sus intereses. Con lo cual muchas enfermedades graves se quedan sin dolientes para encontrarles tratamientos o curas, esto a pesar de que afectan a muchos seres humanos en el mundo.

DNDI es una institución global, sin ánimo de lucro, que trabaja en encontrar soluciones para las famosas "enfermedades olvidadas". Apoyada por la fundación de Bill y Melinda Gates con más de 25 millones de dólares y, a través de su red, se enteró que en la Universidad de Antioquia, exactamente en el grupo de investigación PECET, se venía investigando sobre esta enfermedad con avances promisorios. Hay que recordar que, a pesar de que la vacuna para la Leishmaniasis existe, su tratamiento es con pastillas e inyecciones, dura un tiempo largo y cuesta alrededor de 500 dólares. DNDI identificó que el PECET ya había probado, a nivel de laboratorio, en lo que se denomina fase 1, preclínica en animales, una crema que cura la enfermedad en una semana, con un costo de alrededor de 10 dólares. Al ver estos avances DNDI firmó un acuerdo de cooperación con el grupo y la firma Humax Farmaceutical de Medellín para desarrollar la fase 2, que es un estudio clínico en un grupo de pacientes para posteriormente pasar al escalamiento del medicamento.

La verdad, es de gran satisfacción y orgullo conocer estos casos de innovación en Medellín, ya que mediante ellos se puede ayudar a transformar un gran problema de alta complejidad que padece hoy la humanidad y que ayudará a millones de infectados. Mediante el trabajo casi anónimo pero disciplinado y paciente de este grupo de científicos, liderados por el profesor Iván Darío Vélez, hoy estamos ad portas de alcanzar un tratamiento más barato, en menor tiempo y con una rentabilidad adecuada que le permitirá ser distribuido de manera masiva. Si este caso llega al mercado con éxito, como creo que llegará, será la fiel demostración de que se pueden hacer innovaciones para las lamentables "enfermedades olvidadas", montando la planta de medicamentos en Medellín y exportando a todos los países afectados.

Este es un gran caso de Medellinnovation, complejo en su investigación, fácil en su aplicación para la cura y solución masiva de la Leishmaniasis. Ojalá gran parte de la investigación llegara al mercado como ocurrirá con la crema Anfoleish, como se denomina el producto. Claramente, sí se puede, después de varios años de investigación y desarrollo cada vez se acercan más a la innovación.