Cuando llegó a casa todos dijeron lo mismo. "Que estaba más gordito, más grande, y que me había estirado en unos meses". Y no fue solo el físico, también tuvo que estirar la vitrina. La experiencia argentina de Juan Manuel Benítez lo trajo más grande, y mejor.
Juan Manuel salió de casa siendo apenas un niño, de 14 años, de pelo largo, chiquito y todavía con voz fina. A los seis meses regresó con menos cabello, manos y brazos gigantes, una estatura de 1.83 metros y voz de viejo. "Pues uno crece, más con todo ese entrenamiento físico. Todos me decían que estaba más grande, pero lo que a mi me interesa es el juego".
Sí, el juego. Juan Manuel y su familia se jugaron unas fichas al blanco, al deporte. Cambiaron la vida del pequeño Benítez para enviarlo a Argentina, a la academia de tenis de uno de los mejores del continente, Gustavo Luza, ex capitán argentino de Copa Davis, y quien tiene una de las mejores enseñanzas para menores en el continente. Es la academia Pilará Tenis Club, en el Pilar, Buenos Aires.
"Con el apoyo de mi familia, que corre con todos los gastos, decidimos que me fuera a entrenar a Argentina. Viajé en noviembre del año pasado y volví en mayo. Hago un par de torneos de gira y vuelvo a finales de agosto a vivir otra vez a Buenos Aires", cuenta Juan Manuel, quien de a poco se convierte en promesa del tenis antioqueño, tan urgido de figuras representativas.
No fue solo empacar las raquetas y la ropa blanca. También fue cambiar el colegio, llegar a una casa ajena y hacer todo como si fuera un joven grande, cuando ni siquiera llegaba a los 15 años.
"Pues da algo durito estar lejos de la familia y de toda la gente que conoces, pero estoy haciendo lo que más me gusta. Dejé el colegio normal y ahora estudio por internet, en el Luján. La idea es graduarme en tres años, pero le apuesto mucho a ser tenista", sostiene el joven Benítez, nacido el 22 de septiembre de 1995 en Medellín, y quien, a su corta edad, ve las grandes diferencias de entrenar en Argentina a las de estar en Medellín.
"Allá tenés una cancha para vos, mientras que en Medellín tenés que compartirla con tres o cuatro más. Además son mucho más exigentes, muchos más tenistas y gente que se dedica desde muy pequeña a jugar", explica el antioqueño, quien recibió algunas clases directamente con Luza, ex entrenador de jugadores como David Nalbandián, Guillermo Coria y José Acasuso, y quien, además, es el comentarista de las transmisiones de tenis por el canal Fox Sports.
Su día era muy diferente al del colegio Alemán, con clases de matemática e idiomas en el grado octavo. Ahora se levanta en la mañana, hace cuatro horas de preparación física y seis más de tenis. Apenas le queda tiempo para comer algo y conectarse para seguir sus estudios por internet.
Hace tres semanas, Juan Manuel tocó la gloria en Ecuador, al ganar doce partidos consecutivos en individuales y otro puñado más en dobles, para quedarse con dos torneos consecutivos en la Gira Cosat. Luego vino a Colombia para barrer con idénticos torneos en Barranquilla y Bogotá.
"Estoy contento, porque se ven los frutos de tantos sacrificios que se hacen. Me siento cómodo, jugando bien, dándole duro a la pelota", explica Juan Manuel.
En medio, solo un par de días para visitar a la familia en Medellín, y para que doña Ángela, su mamá, pueda verlo "antes de que se crezca más".
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