El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo este viernes que la legislación ayudará a asegurar que la petrolera British Petroleum (BP) pague los costos del derrame en el Golfo y no los contribuyentes.
El mandatario dijo que compartía el enfado de los residentes del área afectada e instó a usar todos los recursos para detener el derrame.
"La devastación potencial para la costa del Golfo, su economía y su población requiere que continuemos haciendo un esfuerzo sin pausa para detener el derrame y contener sus daños", señaló Obama a periodistas, tras una reunión con sus asesores sobre el desastre.
Obama añadió este viernes que las mutuas acusaciones entre compañías petrolíferas involucradas en el derrame de crudo en el Golfo de México han sido un "espectáculo ridículo".
Se refirió con dureza al testimonio de los ejecutivos petroleros ante el Congreso esta semana, en que dijo que "se empujaban unos a otros para señalar con el dedo a alguien más".
Al hablar este viernes en la Casa Blanca, el presidente estadounidense dijo que no tolerará este tipo de comportamiento.
"No me pareció bien lo que considero un espectáculo ridículo", dijo. "El pueblo estadounidense no pudo haber quedado impresionado con ese espectáculo y claramente yo tampoco".
El mandatario señaló que dará fin a la confortable relación que ha existido entre reguladores y compañías dedicadas a la perforación en mantos de petróleo y gas.
Obama agregó que la falta de una supervisión alerta contribuyó a la explosión de la plataforma de perforación de BP que ocasionó el derrame. Dijo que los reguladores federales han aprobado en ocasiones planes de perforación que apenas contienen promesas de las compañías en cuanto a las prácticas de seguridad.
El presidente señaló que la regla a partir de ahora será "confía pero verifica".