Mientras los peatones celebran la semaforización de otras dos glorietas de la avenida 80, en San Juan y Don Quijote, los conductores se muestran resistentes a estas adecuaciones.
Las mismas, que entraron a operar en este mes y que tuvieron una inversión de 450 millones de pesos, son hoy objeto de polémica, pues para muchos han incrementado los tacos sobre este corredor, especialmente en la glorieta de Don Quijote, que no cuenta con un deprimido como la de San Juan.
Sin embargo, peatones como Guillermo Garzón, quien vive en el barrio Simón Bolívar y que a diario le toca transitar por la glorieta de San Juan con la 80, la idea ha sido genial.
"Cada que la pasaba me veía matado, pues la calle es muy ancha y muy transitada. Creo que es una obra que necesitábamos los peatones".
Para conductores como Gustavo Gómez, la regularización de los flujos desmejoró. "Los tiempos son demasiado cortos, especialmente en Don Quijote, que para pasarla se deben sortear dos semáforos", explica Jaime Orozco
Otras personas hablan de que el verdadero impacto solo se podrá medir cuando la ciudad retorne a la normalidad, es decir, cuando estudiantes y trabajadores entren de vacaciones.
Sin embargo, el subsecretario técnico del Tránsito, Juan Fernando Franco, señaló que se puso en operación la semaforización de estas dos glorietas en una época en la que se levantó el pico y placa como prueba de fuego y que una vez entre todo el transporte escolar y retorne la ciudad a la normalidad, volverá a aplicarse la medida.
Franco advierte que es importante que los usuarios aprendan a utilizarlas, es decir, que los que accedan a la glorieta y tienen que hacer un giro a la derecha o seguir en línea recta, deben usar los carriles externos, o si lo van a hacer a la izquierda o a tomar un retorno, coger los internos.
Explica que la semaforización se hace bajo el principio de entender que en la vía el actor más vulnerable es el peatón. Además, para los conductores mejoran las condiciones de seguridad a la hora de entrar a una glorieta en una fase de verde, cuando hay tan altos flujos de vehículos, pues no se tiene que entrar a disputar el espacio o el carril.
Los resultados en otras glorietas semaforizadas, según Franco, son evidentes en la reducción de la accidentalidad. "En la avenida del Ferrocarril nos ha mostrado una disminución del 20 por ciento de accidentes, en Bulerías un siete por ciento y hasta un 50 por ciento en accidentalidad con heridos", expresa Franco.
Agrega que los conductores deben tener paciencia y entender que en la ciudad hay actores con los cuales se debe tener un manejo equitativo con el espacio vial.
Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9