<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
Sumar $11,7 billones a sus fondos es la meta de Porvenir para 2014
  • Miguel Largacha Martínez es el presidente de la administradora de pensiones y cesantías Porvenir. FOTO RÓBINSON SÁENZ
    Miguel Largacha Martínez es el presidente de la administradora de pensiones y cesantías Porvenir. FOTO RÓBINSON SÁENZ
Juan Fernando Rojas | Publicado el 31 de enero de 2014

Con 8 millones 156 mil afiliados, fondos de pensiones y cesantías que suman 64 billones de pesos y una participación de mercado del 42 por ciento, Porvenir se consolida como líder entre las cuatro administradoras privadas de pensiones (AFP) que operan en Colombia.

Pero el negocio de pensiones del Grupo Aval quiere  canalizar más recursos durante 2014 en un negocio poco flexible y altamente regulado-

Se esperan sumar 10 billones de pesos en valor total de los fondos de pensiones (sumando obligatorias y voluntarias), incluidos los crecimientos de las inversiones actuales; y otros 1,7 billones de pesos en los fondos de cesantías.

Al final, se buscará cautivar otro medio millón de trabajadores colombianos, es decir, un crecimiento  de 6,1 por ciento en la base de afiliados frente a 2013.

Luego de consolidarse la fusión por absorción de la AFP Horizontes, comprada al banco español Bbva, el presidente de Porvenir, Miguel Largacha Martínez, habló con El Colombiano durante su visita a Medellín para dar la bienvenida a los empleados que se suman con la integración en esta parte del país.
 
¿Qué peso tiene Antioquia en el negocio de Porvenir?
“Tenemos un 12 por ciento de nuestro negocio de pensiones en Antioquia: en obligatorias hay 680 mil afiliados y en voluntarias 24 mil más. En cuanto a cesantías, este departamento equivale a un poco más del 10 por ciento del recaudo nacional”.
 
Con una competencia local  fuerte (Protección), ¿con qué se diferencia Porvenir?
“Acá tenemos un gran competidor que lo hace muy bien. Por eso nuestro foco está en el servicio al cliente”.
 
¿Cómo gana cobertura tras la fusión con Horizontes?
“Pasamos de tener de 35 a 54 oficinas y de 22 a 38 ciudades del país. Asimismo contamos con 75 puntos de atención rápida (cajeros) que permiten hacer las transacciones y las consultas más frecuentes, en lugares donde hay demanda y no había antes presencia. También se renovó la página web y el call center pasó de ser consultivo a transaccional. Las inversiones en todos esos frentes suman 14 millones de dólares”.
 
¿Hay planes de internacionalización de Porvenir?
“El Grupo Aval tomó la decisión de que Porvenir se concentrara en Colombia. Eso se  demostró con la operación con Horizontes, pues ellos (Bbva) también estaban vendiendo el negocio de pensiones en otros países vecinos”.
 
Al tener 42% del mercado nacional, ¿eso no atenta contra la sana competencia?
“Tenga en cuenta que aquí está todo regulado para las AFP, hasta los precios para operar y la verdadera competencia está en el servicio.  Lo segundo, es que los principales agentes son públicos, tanto en pensiones (Colpensiones), como en cesantías (Fondo Nacional del Ahorro, FNA). Y tercero, que por ley haya dos sistemas genera asimetrías: en el caso de las cesantías alguien puede pasarse de Porvenir al FNA en cualquier momento, pero si quiere regresarse, la norma dice que debe esperar tres años”.
 
¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento del “nuevo Porvenir”?
“La meta es sumar otros 10 billones de pesos al cierre de 2014 con nuevos afiliados que recibamos en pensiones obligatorias más los crecimientos de inversiones que tenemos. En cesantías esperamos alcanzar otros 1,7 billones, un crecimiento de 10 por ciento”.
 
¿Dónde se piensan invertir esos recursos?
“Estamos viendo con una perspectiva muy positiva el sector de infraestructura con las vías de cuarta generación (4G). La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) ya dio las líneas generales de cómo se generarán esos recursos. Lo segundo, es que el Gobierno  ha capitalizado a la Financiera de Desarrollo Nacional (FND)”.
 
¿Y en qué etapa de los proyectos se pensaría invertir?
“En el largo plazo, es decir, en la financiación de la operación, durante la vida útil de las vías. Podemos participar de varias formas: en títulos de deuda que emita el proyecto; en la emisión de acciones que se pueda llegar a hacer; otro mecanismo es estructurar la compra en el futuro de esos créditos que otorgue el sistema financiero; o los fondos de capital privado que sean vehículos de inversión. Lo importante es encontrar el equilibrio entre riesgo y retorno en esa inversión”.
 
En ese sentido, el Gobierno también estudió en 2013 cambiar opciones de inversión de las AFP para ayudar a la tasa de cambio, ¿lo ve conveniente?
“Todo en lo que podamos invertir está regulado y normatizado. Pero nos genera inquietud que se quiera hacer una inversión no pensando en que sea un activo atractivo en su precio y retorno, sino para estimular que el dólar aumente su valor. En un mundo globalizado, el precio del dólar está determinado por lo que quiera hacer la Reserva Federal de Estados Unidos”.
 
¿El marco regulatorio actual da espacio para hacer inversiones adecuadas a las AFP?
“Nos da el espacio para hacer de manera razonable lo que nos corresponde, no esperamos un cambio normativo por ahora. Mientras Colombia siga teniendo unas tasas de crecimiento económico cercanas al 5 por ciento, continúa siendo muy atractivo seguir invirtiendo más aquí que afuera. De hecho, los fondos de pensiones tenemos invertidos más del 85 por ciento de los recursos en Colombia, mientras que en Chile más del 40 por ciento están afuera”.
 
Pero también hay que diversificar riesgos para evitar coyunturas como la que pasó con los TES (bonos de deuda del Estado) en 2013...
“Las inversiones de un fondo de pensiones son de mediano y largo plazo. Las volatilidades recientes nos hicieron tener solo el año pasado uno de los mejores meses de la historia en rentabilidad, pero también uno de los peores. Hay que ser conscientes de ese fenómeno y mirar el largo plazo en términos reales de que se ha alcanzado un positivo 9 por ciento de retorno”.
 
En ese sentido, ¿cuál es el mensaje para los afiliados?
“Que sus ahorros se deben hacer como una inversión a más de 25 años y no pensar en lo que va a pasar el mes entrante. Además está el esquema de multifondos y quienes sean partidarios de un mayor riesgo y mayor retorno, lo pueden tomar, así como el que no lo quiera, puede estar en el fondo moderado, como lo han hecho gran parte de los colombianos. Todo ese depende de la edad, perfil de riesgo y estimando cuándo se jubilará”.
 
Con eso claro, también hay inquietud por los efectos de los vaivenes de acciones como la de Ecopetrol en la Bolsa de Valores.
“Lo de Ecopetrol es un fenómeno estacional y es una de las acciones donde más inversiones tenemos, pero sabemos que la compañía en su operación y proyección no tiene ningún elemento que alerte en el largo plazo. En ese sentido, con el fondo moderado tenemos posibilidad de invertir hasta el 45 por ciento en renta variable, en Colombia tenemos invertido un 33 por ciento en acciones y en el exterior casi un 10 por ciento”.
 
¿Una reforma laboral debe ser parte del debate presidencial que se avecina?
“Lo que pienso es que, sea quien sea el presidente de Colombia, debe trabajar en formalizar el mercado laboral colombiano de manera oportuna” (ver recuadro).
 
¿Y es partidario de que se aumente la edad de jubilación?
“Muchos países han estados avocados a reforma paramétricas en que si la gente vive más, debe ahorrar más para poder pensionarse. Aquí hay que encontrar la fórmula para poder alcanzar ese mayor financiamiento. Lo que no es adecuado es que si vamos a vivir más, no se cotice más. Además con unas menores tasas de natalidad, menos cotizantes habrá al sistema publico y la pregunta es: ¿seguiremos girando jubilaciones con cargo al presupuesto general de la Nación, donde todos los colombianos pagamos, o tenemos un sistema privado que sea autosostenible y autofinanciable que no genera ninguna carga para los contribuyentes?
 
En ese sentido, ¿lamentan que las AFP no puedan administrar los Beneficios Económicos Periódicos (Beps) como solo lo puede hacer Colpensiones?
“Al principio, el Gobierno fue de la idea de que toda la industria operara ese servicio, después tomó la determinación de que solo fuera manejado por Colpensiones. Llamo la atención sobre que el sistema Beps, en su conjunto, tiene aportes del trabajador y un subsidio estatal, eso es en gran medida capitalización individual, que es lo que hacemos las AFP del sector privado. Eso demuestra que el Gobierno reconoce como fórmula de solución el ahorro individual”.
 
Desde el lado de Porvenir, ¿cómo hacer sostenible el negocio de las AFP con una informalidad laboral del 58%?
“Sin mercado formal no habrá pensiones. Para tener una reforma pensional profunda, con más cobertura, el primer camino es una reforma laboral. Por ahora, se aplauden dos iniciativas: la ley de primer empleo y el desmonte de las cargas parafiscales de la nómina. Lo que no se entiende es que Colombia, pese a esas dos reformas, mantenga tasas de informalidad cercanas al 60 por ciento”.
 
Entonces, ¿qué hacer?
Dos cosas. Lo primero es que el país debe aprovechar más su bono demográfico, es decir, a sus personas jóvenes, con capacidad de ahorro y que pueden financiar las pensiones de los jubilados en el sistema público. Pero ese bono demográfico solo funciona si se tiene un mercado formal, de lo contrario, no habrá sostenibilidad. Y eso lleva a lo segundo: se requiere educación, la gente formada, es la que trabaja, la que ahorra y la que puede pensar en una pensión”.
 
Por último, ¿cuál es su perspectiva del proceso de paz con las Farc?
“Este país será otro si alcanzamos una paz verdadera, es decir, con una efectiva reincorporación a la vida civil. Todo eso viene atado a la infraestructura y las vías que se requieren para el futuro y llevar el Estado a las zonas más alejadas del país. ”