Siempre lo hacía de la misma manera: entraba a las viviendas por las ventanas o el balcón, con una linterna iluminaba los rostros hasta encontrar a la mujer que iba a ser su víctima esa la noche. La amarraba. Ataba a su pareja si estaba presente. La violaba. Robaba objetos de valor de la vivienda y se marchaba. Con los días llamaba al teléfono de la víctima a recordarle la humillación.
Le gustaban las mujeres de diferentes edades, sus víctimas tenían entre 13 y 41 años, según los registros oficiales del Buró Federal de Investigación (FBI), y tuvieron que esperar más de 30 años para que ese mítico asesino serial y violador empedernido, conocido como el Asesino de Golden State, fuera identificado.
A Joseph James DeAngelo Jr., un expolicía de 72...