Tanques, soldados, y aviones F-16 se empezaron a ver anoche en la ciudad de Estambul. Sus emblemáticos puentes sobre el estrecho del Bósforo fueron bloqueados y empezó a imperar un toque de queda que, muy pronto se supo, imperaba también a lo largo y ancho del país. No se trataba de una operación contra el terrorismo, sino de un golpe de Estado contra Recepp Tayyip Erdogan.
“El Ejército se hizo cargo totalmente para restaurar la democracia. Todos los acuerdos internacionales estarán vigentes. Esperamos mantener nuestras buenas relaciones con todos los países”, aseguraron los militares golpistas en un comunicado que difundieron agencias después de los primeros disparos.
Ankara, capital del país y sede de los poderes de la República fundada por...