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La revolución de la cuchara cumplió 20 años

Se trata de un colectivo que surgió en Medellín y que promueve la conciencia ambiental, la educación ante el consumo y la protección animal.

  • Hace 20 años dos estudiantes de la UdeA fundaron La revolución de la cuchara, una organización que promueve la consciencia ambiental y que se ha esparcido por múltiples países. FOTO: Cortesía
    Hace 20 años dos estudiantes de la UdeA fundaron La revolución de la cuchara, una organización que promueve la consciencia ambiental y que se ha esparcido por múltiples países. FOTO: Cortesía
  • La revolución de la cuchara cumplió 20 años
07 de diciembre de 2023
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Hace muchos años, en el 2003, Fabio Montoya y Alejandro Arango, dos estudiantes de comunicación de la Universidad de Antioquia que estaban permeados por diferentes discursos de transformación social, crearon un movimiento llamado “La revolución de la cuchara”.

Un movimiento que tuvo como objetivo principal y esencial generar conciencia ambiental, educar ante el consumo y fomentar la protección animal, pues, aunque ambos estaban rodeados por jóvenes que querían y soñaban un cambio profundo en el país y en el mundo, siempre terminaban dándose cuenta de dos cosas: primero, que esos mismos jóvenes comían carne o tomaban Coca Cola o consumían productos que apoyaban la guerra contra la humanidad o contra la naturaleza.

La revolución de la cuchara cumplió 20 años

Y segundo, “que, desde la alimentación, cada uno, podía hacer una revolución de acuerdo a su filosofía, a lo que estuviese de acuerdo, o a lo que decidiera financiar o no, ¿por qué?, porque hay una relación muy grande, por ejemplo, en Colombia con la industria de la carne y el conflicto armado. Eso, sin contar con el papel que juegan los animales en esa industria y con la ética asociada al maltrato animal”, explica Dore Zapata, líder de La revolución de la cuchara en Medellín, que se unió al movimiento hace 15 años.

Así que en ese 2003, Fabio y Alejandro hicieron una primera revista a la que llamaron La revolución de la cuchara y con ella visitan universidades, hacen activismo en la calle, invitan a diferentes públicos a conocer su propuesta y se convierten en una guía y en una morada para todas esas personas con inquietudes sobre la alimentación, que querían volverse vegetarianas, pero no sabía cómo, o que querían conocer otras personas vegetarianas.

La revo ha tenido diversas etapas, una primera que fue de muchísimo activismo en las calles, de crear una estrategia llamada ‘Carnívoros anónimos’ que estaba enfocada a atraer gente nueva y a ser parte de los temas que trabajábamos, pero en ese proceso comprendimos que nos faltaba un poco nutrir más el discurso del activista y tener un grupo más consolidado de activistas integrales para la madre tierra y para los animales, así que hace 10 años, implementamos la escuela de activismo ‘Ciudadanos del Mundo’, donde hemos creado un diálogo de saberes muy importante para nuestro colectivo, a través de las charlas con personas y organizaciones diversas”, comenta Dore.

Además de la escuela, y aunque ya no son tan constantes como antes debido a que los jóvenes universitarios de hace 20 años hoy son profesionales con otras responsabilidades, hacen activismo y performance, apoyan las acciones de otros colectivos, ayudan a visibilizar campañas en pro de los animales, y a promover aquellos emprendimientos alineados con su esencia, pues para ellos es indispensable que la sociedad en general sea consciente de la relación que existe entre lo que se come y la forma en que se vive.

La revolución de la cuchara cumplió 20 años

Hacernos conscientes de todo lo que hay detrás de cualquier alimento que consumimos, de dónde viene, qué implicaciones tiene, qué impacto tiene después de que lo consumimos, sus residuos, ser conscientes de eso importante dentro de la individualidad, pero también dentro de la colectividad, habla del respeto hacia los otros y hacia la naturaleza. Tampoco hay que caer en la trampa del todo o nada, no hay que volverse vegano, no hay que irse a vivir al monte, solo hay que comprender poco a poco todo lo que desencadena una decisión de consumo, empezar a investigar, a participar, y así, a generar cambios pequeños, que luego serán cambios más amplios, hechos con amor y disfrutables”, concluye Dore.

Este ha sido un movimiento poco visible ante los medios de comunicación pero no ante la ciudadanía, “un pensamiento”, como lo llama Dore en repetidas ocasiones, que ha logrado asentarse en las principales ciudades de Colombia y del mundo entero, pues bajo el mandato de que “cualquier persona que quiera difundir el mensaje de La revolución de la cuchara, lo puede hacer”, gentes de todos los lugares se han sumado a la iniciativa que, después de 20 años, sigue latente en la urbe, con sus puertas bien abiertas, por si acaso.

Para saber más

Durante estos 20 años, ¿cuál ha sido el aprendizaje más importante para La revolución de la cuchara? Y, ¿cuál ha sido su mayor aporte a la sociedad?

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