El sistema tributario colombiano no debe reformarse muy rápido porque ello podría afectar negativamente la recuperación económica tras la crisis por la pandemia, pero tampoco muy lento porque el déficit fiscal –que este año cerraría en 8,6 % del PIB, calcula el Gobierno– apremia, y con ello la perspectiva de los inversores y las calificadoras sobre el país se pondría en riesgo.
Esta es tan solo una de las grandes conclusiones de la Comisión de Expertos en Beneficios Tributarios que desde agosto pasado analizó cómo está Colombia en esta materia, cuál es la conveniencia de dichos beneficios y qué reformas es posible implementar de cara a la reactivación económica y la recuperación de empleo (ver Paréntesis).