En 1991 un grupo de personas, invocando la voz del pueblo, firmaban un documento con 380 artículos que sin más ni menos, determinaba la carta de navegación de Colombia: una nueva Constitución.
Los colombianos se unieron para celebrar un hito en la historia política del país. Como lo dijo César Gaviria, el presidente del momento, encontramos la fórmula para la construcción de una democracia más profunda, con mayores garantías para la paz y con un respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Había razones para celebrar. Tres candidatos presidenciales asesinados, las bombas, un país sitiado por el narcotráfico y los sicarios en las calles ejecutando un plan pistola contra la policía.
Me acuerdo bien, que aquel 4 de julio de 1991 creí en...