A los niños hay que protegerlos también del abuso de poder. Hace unos días, conocí el caso de una niña de trece años de una comunidad rural que estuvo por fuera de la escuela porque la maestra de la vereda en la que llegó a vivir no la quiso recibir. Al enterarme, entré en una etapa de negación, me parecía increíble que una docente pudiera ser una de las causas de la desescolarización. Hay maestros impacientes y muy bravos, uno tiende a excusarlos porque sabe que trabajan en condiciones difíciles; sin embargo, hay cosas que no tienen justificación. Empecé a investigar sobre esto porque supe también que la niña buscó ayuda y preguntó qué podía hacer para terminar la primaria. Le dijeron que la educación era su derecho, que fuera a la escuela...