La reunión del Grupo de los Siete en Quebec, Canadá, el pasado fin de semana, dejó una postal de la actualidad geopolítica. Literalmente. Es una instantánea, tomada por el grupo de prensa del gobierno alemán, que muestra el desconcierto de los líderes más poderosos del mundo con Donald Trump. El presidente estadounidense aparece sentado tras una mesa, de brazos cruzados y una sonrisa a medio camino entre el sarcasmo y la prepotencia, mientras la canciller alemana Ángela Merkel, del otro lado y con las manos sobre el mesón, parece encararlo y reclamarle su testarudez. A la derecha de la jefa de gobierno, casi escondido, se alcanza a descubrir a un incómodo presidente francés Emmanuel Macron, y más allá, con un rostro de inconformismo inocultable...