“El hielo los conservó perfectamente”, así los describe el hombre que los avistó al sur de Suiza. Un hombre y una mujer, tendidos al lado de su mochila, reloj, una botella, un libro. Debieron de petrificarse hacia 1942. Sus ropas eran de la Segunda Guerra Mundial.
La noticia, escueta, la publicó hace una semana El Colombiano en la sección Radar cuyo contenido es ración habitual para la imaginación. Como los buenos relatos, entrega al lector la facultad de discernir el título del libro, la hora final del reloj, qué contenía la botella.
El dato del atuendo abre la rendija de que fueran militares. ¿Ropas de la guerra? No de la época de la guerra, sino atuendos de guerra. La policía local intentó ponerle prosa al asunto pues, pese a que apenas inició...