“Vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplican sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osatura de una mano...”. Parece la descripción de lo que encontramos cada vez que accedemos a Facebook, pero no se preocupen, es sólo un fragmento de El Aleph de Jorge Luis Borges, cuento premonitorio de esta realidad paralela que son las redes sociales. O sí: preocúpense, porque sin la magia del genial cuentista, la prosaica acumulación de memes, frases y deyecciones que producen las redes es desalentadora....