Dice con razón Andrés Oppenheimer que le preocupa que “Colombia se haya convertido en los últimos tres años en un país monotemático. No se habla de ningún otro tema (la paz). La paz es importante, pero no suficiente para el desarrollo de Colombia”.
El presidente Santos muy hábilmente supeditó la agenda del país a los episodios de La Habana. Así ha logrado minimizar los demás temas y problemas sin buscar soluciones de fondo. Solo tiene ojos para el proceso habanero. Lo demás parece importarle un pito.
Parece no desvelarlo que el cultivo de la coca aumente. De 50 mil hectáreas que había hace cuatro años, hoy la superficie cocalera ocupa 100 mil hectáreas. Duplicado, se intensifica el negocio que sirve de combustible al delito. ¿Se puede fundar la...