Con un texto que dejó inconforme a todos, especialmente a los países menos desarrollados, africanos, árabes, insulares, algunos Latinoamericanos y del Caribe y a los más pobres del mundo, terminó ayer en Lima la reunión más grande del mundo en cambio climático. Esta buscaba un compromiso más ambicioso por parte de los países desarrollados e industrializados en reducir sus emisiones de gases efecto invernadero GEI, causantes de los desastres humanitarios y económicos más grandes de la Tierra, y no se logró.
Como los pronósticos lo anunciaban, hacer que las grandes industrias se comprometan a reducir sus emisiones para que la Tierra no se caliente 2 grados centígrados será un imposible. Nadie está dispuesto a ceder en su modelo de desarrollo basado...