¿Por qué mucha gente que vive en Medellín viaja cada ocho días hacia Oriente, Rionegro o pueblos cercanos? ¿Por qué a muchos les gusta ir a restaurantes que les recuerdan una fonda o los comedores de las fincas? ¿Por qué muchos están despiertos desde las 4 o 5 de la mañana y no les gusta trasnochar? Muchos crecimos en casas donde no faltó el papá o tío que dañó un electrodoméstico o aparato que intentó arreglar sin tener idea porque “antioqueño no se vara”. ¿Quién no ha visto personas aquí que viven de apariencias y quieren demostrar todo el tiempo que son “gente bien” o se acostumbraron a preguntar de dónde viene el apellido? o ¿Cuál es el estrato? Es común ver familias inmensas que se reúnen a conversar donde no falta quien pida contar la...