La expulsión del PC de quien fuera el principal apoyo en el equipo del expresidente chino Hu Jintao y su reciente condena a cadena perpetua es una nueva señal que ilustra la determinación que tiene el gobierno del mandatario Xi Jinping de desterrar la corrupción de los cuadros altos del Partido Comunista.
Ello es una alerta inequívoca a los restantes líderes del poder y particularmente a los jóvenes en el seno del Partido, tanto en Beijing como en el interior del país, de que la cosa va en serio.
Ling Jihua, quien acaba de ser condenado, ocupó las más relevantes posiciones políticas, fue el hombre de confianza del régimen de Hu y el principal encargado de las tareas más delicadas que emanaban de las directrices políticas. Sin embargo al actual...