Colombia ha conocido y sufrido el clientelismo. En diversos gobiernos, esta política se ha practicado. La democracia la ha padecido. No pocas veces con gran fuerza e influencia sobre las decisiones de los distintos cuatrienios. A partir del Frente Nacional tomó más fuerza. Por cada godo que entraba a la nómina, debía haber un liberal y viceversa. El juego del botellón resultó oneroso para las finanzas públicas.
Ahora se asoma en el escenario de la política nacional, el populismo, hermano mayor del clientelismo. El clientelismo es el telonero del concierto estridente del populismo.
Si el clientelismo se nutrió de la utilización de los recursos del Estado para mantenerse y refocilarse con el poder, el populismo estaría a punto de entrar en escena,...