Recuerdo que, en plena algidez del proceso de paz, la revista The Economist afirmó que las Farc tendrían más de $10.000 millones en bienes. Esos ingresos eran atribuidos a lindas prácticas como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro y la minería ilegal. Obviamente, nunca reconocieron semejante suma. Por el contrario, siempre han argumentado que no tenían ingresos y que lo que conseguían se iba a su balance como “gastos operativos” para mantener a su ejército, porque sostener una guerra siempre sería caro.
Sin embargo, vivíamos en esperanza de paz y ellos, muy voluntariosos, se comprometieron a entregar bienes para reparar a las víctimas (en realidad, era una obligación para acceder a la Justicia Especial). En agosto del año pasado, entregaron...