Mientras Colombia está sumergida en la incertidumbre poselectoral, Estados Unidos lo está en la perplejidad pre-electoral.
Aquí un gobierno, perdedor en el plebiscito, cruza los dedos para que la Corte Constitucional lo invalide y cranea leguleyadas para sabotear las propuestas de los ganadores. En los Estados Unidos los candidatos presidenciales se lanzan toda clase de improperios para recordar su mala vida pasada y presente, recalentando escándalos de lascivias como estrategias de mercadeo electoral. Rescoldos de políticos conejeros y morbosos.
Concretémonos a los gringos, porque sus elecciones presidenciales se vinieron encima.
No se pudo alejar de la campaña el tema del sexo. En las recriminaciones televisadas se destaparon infidelidades y...