El derecho a la propiedad debe ser considerado como un derecho fundamental de la persona. Los derechos de propiedad están íntimamente ligados a otros derechos humanos, fundamentales para el desarrollo de la persona y de las comunidades.
Más de la mitad de la población mundial vive en países carentes de leyes eficaces que protejan las viviendas y otras posesiones de las personas. Así, millones de personas no solo viven sumidas en la más absoluta pobreza, también conviven con el miedo a ser desahuciados y expulsados de sus tierras y de sus casas. Al carecer de escrituras de propiedad de sus chabolas o sus campos son vulnerables a cualquier atropello de personas o empresas poderosas.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo...