En el plano internacional, dos hechos nos son especialmente relevantes. Por un lado, Maduro y el chavismo son un desastre que no tiene arreglo. La economía venezolana, ya muy maltrecha tanto por los fatales errores estructurales de sus políticas como por la ineptitud y la corrupción, se viene a pique con la caída del petróleo. Pero no soy optimista: tantos son los crímenes cometidos y el expolio al tesoro público, tanto lo que deberían pagar en caso de que perdieran el gobierno, que estoy convencido de que no les queda sino profundizar la represión política y el autoritarismo. No es previsible que mejore el intercambio comercial con Colombia ni que pongan fin al apoyo a las Farc....