Belisario Betancur fue el último humanista que ocupó la Presidencia de Colombia. Intelectual, pensador, poeta –no tan clandestino–. Estadista. Charlista al estilo de los mejores del Siglo de Oro o de los que tuvo la Generación del 27 del siglo pasado en la España de la guerra civil. Mantenía a flor de labios la historia precisa para el momento adecuado de la conversación, la anécdota oportuna para descongestionar de apasionamiento el diálogo o la discusión, la frase afortunada que encajaba para ribetear el tema que se trataba. Era una máquina de pensamiento, sentencias y sabiduría.
Recordamos que cuando nos nombró para el Consulado General de Colombia en Madrid, nos encomendó visitar la ruta manchega y enviarle una crónica de las vivencias alrededor...