El “Chapo” anda suelto, dónde andará mi “Chapo”. Se dice que lo vieron en Ibiza, disfrazado de lagarterana inglesa, rostizado por el sol mediterráneo y etílico perdido. Y no me extraña. Bien podría andar amarrado a un gintonic en el que flotan bayas y otras frutas variopintas y a un puñado de efebos hipermusculados sin un pelo en todo el cuerpo, trasero incluido. Bailando al son hipnótico de David Guetta y Calvin Harris, novio a la sazón de una tal Taylor Swift. Y es que, a estas alturas de la canícula, todo el que se precie está en Ibiza (a excepción de los pobres periodistas y otras gentes de mal vivir), un lugar donde nadie es quien aparenta ser los otros nueve meses del año. Qué mejor lugar para pasar inadvertido que las islas Pitiusas,...