“La ortografía es a la escritura, lo que el aliento al habla. La gente te entiende aunque apeste. Pero apesta”.
Es antigua y cierta la sentencia que lo mal hecho y los errores siempre tienen un costo, aunque el acuerdo de impunipaz en Colombia quiere institucionalizar lo contrario. Pero quienes dicen que no todas las faltas tienen costo, ponen como ejemplo a los errores ortográficos que según ellos son refinamientos sobrevalorados y complicaciones absurdas porque lo importante es el mensaje que quería transmitirse y no debería dársele tanta importancia a la psicorrígida ortografía. Pregúnteles a los adictos al twitter y verán que no miento.
Confieso que en mi adolescencia, período de demencia temporal, era reacio a la ortografía que no deja de...