Un dólar fuerte favorece a las economías de la Unión Europea o Japón, porque por su dependencia de las exportaciones se benefician de una tasa de cambio devaluada, pero el rebote del dólar en el mes de abril generó una volatilidad que puso a temblar a las economías emergentes y llevó a la crisis a Argentina y a Turquía. En Colombia, el episodio sorprendió a los analistas económicos con un aumento del precio del petróleo que coincidió con el aumento de la tasa de cambio. La semana pasada las cosas volvieron a lo esperado y con un precio del Brent llegando a 80 dólares por barril la tasa de cambio descendió.
Pero no hay que perder la perspectiva. El punto es que sigue siendo cierto que estamos ante la presencia de un fenómeno global. El dólar sigue...