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El olvido que serán

En quince días el supuesto futuro se convertirá en pasado y, mientras se trabaja conjuntamente por construir sobre lo destruido, los medellinenses podrán dar por clausurado un capítulo bochornoso de su historia.

15 de diciembre de 2023
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Por Sofía Gil Sánchez - @ladelascolumnas

El aumento burocrático al interior de las entidades públicas de Medellín incluía la creación del Consejo de Retiros Estratégicos. La única dependencia con eficiencia en el cumplimiento de sus indicadores y resultados positivos en la transformación de la Administración Distrital en un circo de renuncias. El elenco estelar, compuesto por el alcalde y su gabinete, decidió que la mejor forma de abordar su pésima gestión, baja popularidad y el caos que generaron, era abandonar por completo el escenario para enfocarse en campañas precipitadas y finanzas personales.

Cansados de la rutina monotónica de acumular riquezas posiblemente ilícitas, tomaron asiento en algún lugar lejano para observar cómo otros se ven obligados a enfrentar el desastre que crearon y se esfuerzan por descifrar su regalo de despedida: enredos financieros y laberintos de corrupción.

Los ciudadanos observan, desde las gradas, la fuga de los maestros de la desgracia y están inmersos en una experiencia interactiva donde pueden adivinar si los nuevos nombramientos permanecerán en el cargo al menos hasta el final de la semana y apostar quién será el siguiente en abandonar la obra de teatro.

Mezclando risas y lágrimas recuerdan que, con el adelanto – en plena época electoral – de los eventos propios de Diciembre como las sancochadas y los conciertos, vivieron en carne propia la premonición de que los hábiles políticos desaparecerían y se cuestionan al final de la función, los personajes se convertirán en un oscuro recuerdo – para ellos, no para la justicia –.

El elenco rotativo ha cambiado, pero la trama trágica continúa con transferencias presupuestales al final de su período, renuncias de los secretarios en período de empalme con la administración entrante, inhabilidad del personaje suplente – que causó la pérdida de su curul en el Concejo de Medellín –, mensajes de odio por parte de los líderes de las sillas vacías e incertidumbre.

Durante estos cuatro años, en Medellín perdió la democracia. El alcalde que marcará el final del cuatrienio no será el que escogieron en las urnas, el gabinete que lo acompaña no es el mismo que en un momento les generó confianza y la mitad de los concejales electos para realizar control político renunciaron.

En quince días el supuesto futuro se convertirá en pasado y, mientras se trabaja conjuntamente por construir sobre lo destruido, los medellinenses podrán dar por clausurado un capítulo bochornoso de su historia. Mientras tanto, los puestos de trabajo de los posibles medallistas olímpicos en la categoría de “huida rápida” permanecen igual de vacíos que el presupuesto de la ciudad luego de su gestión.

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