Le pasó a un conocido. En un renombrado almacén de muebles de la ciudad le negaron una solicitud de crédito para comprar un sillón. Mostró su cédula para hacer los trámites y... “usted ya tiene más de 65 años. No es sujeto de créditos”. Se sintió exactamente como un mueble viejo, como ese del que quería deshacerse. Ni siquiera preguntaron si tenía propiedades, carro u otros bienes para avalar su solicitud. El problema era ser demasiado viejo. Punto.
La historia ocurrió a principios de este mes de agosto, tan cacareado como el mes del adulto mayor, del anciano, de la tercera edad (cuyo problema, sea dicho de paso, no es que sea la tercera sino la última).
Y es que en Colombia envejecer es un pecado, casi un delito. Un delito que se paga caro en...