Si Colombia de verdad está comprometida con la lucha contra el crimen organizado se necesita una ley de sometimiento a la justicia de los miembros pertenecientes a las estructuras criminales.
Es hasta sorprendente que Colombia no haya adoptado todavía un mecanismo jurídico que favorezca el desmantelamiento de las organizaciones criminales.
Es más, históricamente Colombia ha delegado esta función a los Estados Unidos a través de la extradición, abdicando así su responsabilidad de una lucha contundente contra los tentáculos de la mafia en el país. Quizás fue algo que, en un dado momento en la historia del país, por la debilidad del Estado, la fragilidad de la democracia, y los altos niveles de corrupción, fue necesario y hasta responsable.
Pero hoy...