Concluido el debate electoral y escogido un nuevo Presidente de la República para el período 2018-2022, viene la tarea de recomponer las relaciones políticas y especialmente las coaliciones en el Congreso entre las bancadas de congresistas, todo ello como preludio al debate que vendrá el próximo año alrededor de las elecciones regionales y locales.
En primer lugar hay que decir que debemos comprometernos todos a reconocer el resultado del proceso electoral y desearle el mejor de los aciertos al nuevo Presidente en la escogencia de su equipo de colaboradores y en el diseño de las políticas públicas que van a orientar su gestión. Pero allí se inicia la evidencia del talante del nuevo gobierno.
Porque si bien es cierto que los ciudadanos le dieron...