Ya le queda difícil al Gobierno –por vergüenza o incapacidad– maquillar las encuestas de opinión y las cifras económicas que le son adversas en su gestión pública.
La última encuesta Ipsos para Semana y RCN arroja como resultado una imagen presidencial deteriorada. Solo un 23 % aprueba el trabajo santista, contra un 76 % que lo repudia. Lo rajan sin misericordia en todos aquellos aspectos que son fundamentales para la acertada conducción de un país. En los temas básicos como la generación de empleo, salud, seguridad ciudadana, economía, la desfavorabilidad supera los índices del 80 %. En los demás frentes la debacle es inocultable.
En medio de un sistema estatal que no inspira confianza, aturdido por las falacias y contradicciones, parecería que...