Pasé una tarde por la cabaña de don Gumer, a orillas del río Aurrá, en Sopetrán, y mientras me tomaba un tinto con mi viejo amigo, me contaba que el racimo de guineos que pensaba llevarle de regalo a mi papá, se lo había llevado su vecino Majute, la noche anterior.
Cuando don Gumer alzó los brazos para ponderar el tamaño del racimo, se le remangó la camisa y vi que en su antebrazo tenía tatuadas cuatro letras: VDCF.
Curioso le pregunté el significado de esas letras y me dijo:
-Esas letras me las hice poner después del atraco en Medellín y significan “Virgen del Carmen Favorecedme”. La Virgen me salvó cuando un maldito ladrón me cortó la riata del carriel para quitármelo y eso fue lo que grité. Cuando dije la última palabra, “favorecedme”, la gente...