La forma inconsistente, atropellada, con que se empeñó el actual gobierno de imponer a rajatabla los acuerdos con las Farc, está dando su amarga cosecha. Y una de sus víctimas en materia electoral ha sido el candidato liberal Humberto De la Calle. No levantó fervor alguno. La opinión pública no miró en él al intelectual, al dialéctico, al hombre estudioso, sino la cabeza de quien impulsó un acuerdo habanero lleno de afanes, de concesiones improvisadas, de incongruencias.
A medida que se ha ido desarrollando el posconflicto, no solo las incertidumbres son evidentes, sino que se ratifican hechos como los publicados por el periódico El País, de España, que denuncia que para que las Farc firmaran con el gobierno el acuerdo de paz, había que otorgarles...