Por RAÚL E. TAMAYO GAVIRIA
Al final de la década de los años cuarenta del siglo pasado, me tocó estudiar en la escuela Luciano Carvalho de Sopetrán, con muchos amigos, entre los cuales estaba Bernabé Galván. Nunca volví a ver a Bernabé, hasta esta semana que nos encontramos en el recinto del Honorable Concejo de Sopetrán, pues esa corporación resolvió concedernos a ambos el Escudo de Armas del municipio en categoría plata, con motivo del aniversario de fundación del municipio por Francisco Herrera Campuzano.
Bernabé nos contó que en la escuela nos peleábamos pero yo no me acordaba. Su hija Aída me hizo esta confesión en privado:
“Cuenta mi papá que cierto día estaban ustedes alegando de política (teníamos ocho o nueve años) y estaba reciente el magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán. Mi papá dizque sacó la mano y le pegó a usted una trompada y salió corriendo.
--¿Y usted por qué corrió papá? Le pregunté.
--Pues, porque si no corro, me mata Tamayo, dijo”.
Fue muy gratificante recibir el Escudo de Armas de mi pueblo y en compañía de mi amigo Bernabé.
Mis agradecimientos al Honorable concejo municipal, hoy presidido por el doctor Humberto Medina, a la concejala Lina Arteaga, que fue la ponente de la resolución de honores y a todos los miembros del Concejo que por unanimidad aprobaron este reconocimiento.
Los que me conocen saben que llevo con orgullo mi procedencia sopetranera y que a donde quiera que voy, reconozco mi natalicio en esa tierra de la Virgen Morena, traída por su fundador el Oidor don Francisco Herrera Campuzano.
Ser paisano de Manuel Atanasio Girardot, José María Villa, Carlos Mazo, Carlos Gaviria Díaz, Jorge Restrepo Molina, monseñor Germán Villa Gaviria, Ana María Blair Gaviria y tantos otros hombres y mujeres ilustres, siempre será un honor, como lo es haber sido miembro de ese concejo que hoy me honra y dos veces alcalde honorario en las fiestas de las frutas. Feliz cumpleaños 403, querido pueblo Sopetrán.
Ñapa: Gran paseo y show aéreo se dieron el Contralor General, el Procurador de la Nación y el señor Fiscal.
Con bombos y platillos se vinieron en gavilla a investigar a EPM, por la represa de Hidroituango. Como en el famoso cuento de los santandereanos de “Domingo Siete”.
Cuando ya casi empezamos a producir los 2.400 kilovatios, vienen los señoritos bogotanos de las “ías” a investigar lo que la Contraloría General de Antioquia ya ha investigado y ha producido sus informes. Los dineros de Hidroituango no son de la Nación. Son de Antioquia y Medellín. Aquí hay Contralor Departamental y Contralor de Medellín.
Confiesen que vinieron a darse un paseo aéreo por la majestuosa represa y a darse un baño de popularidad preelectoral en el Paraninfo. Apuesto que se fueron impresionados y con más envidia de Antioquia.
¿Por qué no nos cuentan qué hizo la Contraloría General de la Nación con la investigación de Orbitel o con la investigación de los Parques Educativos, ambas contra Sergio Fajardo?.