Por FRANCISCO G. BASTERRAredaccion@elcolombiano.com.co
“Para los inmigrantes irregulares se ha acabado la buena vida. Han comido a costa del prójimo muy abundantemente, demasiado tiempo”. Esta indignante aseveración, de barra de bar, es obra de un admirador de Mussolini y Putin, realizada por el vicepresidente y ministro del Interior de Italia, país fundador de la Comunidad Europea: Matteo Salvini, líder de la xenófoba Liga. Todo lo que ha logrado Europa, el proyecto político más valioso para todas las generaciones desde el final de la Segunda Guerra Mundial, está hoy amenazado. Nada dura para siempre, nos advierte la canciller Merkel, reflexionando sobre la fragilidad de la construcción europea.
La UE aparece desquiciada ante la inmigración,...