Hace dos meses se cumplieron 25 años de la muerte del poeta Luis Vidales, y nadie dijo ni mu. Es un grande, tanto que descubrió lo siguiente: “por medio de los microscopios los microbios observan a los sabios”. Y esto otro: “Noé embarcó la fauna, pero olvidó la flora. Una ‘laguna’ de su guayabo”.
En vista de que cultivó una peculiar opinión profética sobre la poesía, es bueno dar atención a cómo vio a los colombianos. En efecto, sobre su arte pensó que “en poesía lo irreal de hoy tiente todas las trazas de ser lo real de mañana”. Y en vista de que el anterior aforismo pertenece a su libro “Suenan timbres”, de 1926, se cumple suficiente tiempo para considerar reales las afirmaciones del vate de Calarcá.
Por ejemplo aquella sobre sus compatriotas,...