Como padres lo que más anhelamos es ver a los hijos triunfar y realizarse en la vida. Por eso procuramos que les vaya bien en los estudios, en el trabajo, en el amor y en todo lo que se propongan, por lo que nos esforzamos por formarlos para que sean personas bondadosas, correctas y responsables, de manera que triunfen en su vida.
Podría pensarse que hoy los hijos tienen todo lo que se necesita para este propósito: una relación más cercana con nosotros, una vida con más posibilidades, así como toda suerte de privilegios y oportunidades. Pero me pregunto: ¿Las nuevas generaciones están triunfando, no solo en los estudios y los deportes, sino también en la vida? ¿Son personas más íntegras y responsables? ¿Tienen relaciones más satisfactorias con...